Diversidad Fotográfica es un blog fotográfico en el cual junto a mi lente retratamos las costumbres y culturas populares, la naturaleza en todo su explendor y los principales lugares turísticos y culturales a traves de imágenes que reflejan una diversidad fotográfica.
Redacción: yrivalverde@gmail.com
Caballitos de Totora sintiendose en su hábitat, la suave arena del balneario de Huanchaco
El caballito de totora es utilizado desde tiempos ancestrales por pescadores en la costa norte de Perú, su diseño se remonta a la época preinca y desde entonces no a variado.
El caballito de totora ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Nación por ser expresión de la cultura viva del litoral del norte peruano.
Cuando camino por el muelle de Huanchaco me siento tranquilo y sosegado, siento la brisa del mar en mi rostro. Son las 4 de la tarde, me detengo un momento, me siento a la orilla del mar y me pongo a pensar en lo místico que es Huanchaco con sus tradicionales y ancestrales caballitos de totora.
Un caballito de totora es un tipo de embarcación construida desde mil a tres mil años a. C. con tallos y hojas de totora. Está diseñado para transportar a un navegante con sus aparejos, durante las faenas de pesca marina en el norte de nuestro país y que es un icono de la cultura trujillana, pero sobre todo de nuestro Perú.
El nombre de Huanchaco viene de Guaukocha (hermosa laguna con peces dorados). Hoy es un tradicional y pintoresco balneario, parada obligatoria para los turistas que visitan la ciudad de Trujillo.
Huanchaco is a beach and summer vacation spot in the northern city of Trujillo, Peru. Huanchaco is famous for a few things but in particular for being a surfer's dream spot and its caballitos de totora. The most famous food there is the Ceviche. Huanchaco is nearby the very famous ruins of Chan Chan.
Tradicional muelle turístico y de pescadores de Huanchaco
El muelle es una necesidad colectiva de expresión física, de conexión o interacción de la tierra con el mar, y por lo tanto, el hombre se convirte en el ente activo que potencia y enriquece el equilibrio ecológico, crea nuevos ciclos de vida y nuevas relaciones entre los elementos que conforman el ambiente natural.
En el muelle de Huanchaco los atardeceres son de luces y colores, los matices tonales nos transportan a un mundo mágico casi irreal, provocando suspiros y meditaciones; y en las noches de luna llena, el mar platinado brilla por el destello del reventar de las olas, así como su delicioso y cadencioso sonido, nos hacen recorrer imaginariamente todo el horizonte, montados invisiblemente en un caballito de mar.
Este muelle huanchaquero propicia una diversidad de ensoñaciones de eternidad, inmensidad, plenitud, paz y amor.